Quiere recrear el whisky original de América. Destilado en pequeños alambiques de cobre partiendo de una masa de 100% cebada malteada y envejecido en barricas de roble un poco tostada, tal y como se hacía durante esa época.
La forma tradicional consiste en el calentamiento de las duelas sobre una hoguera hecha con trozos de madera de roble para que el tonelero les pueda dar forma, ligeramente tostadas pero sin llegar a quemarlas durante el proceso.
Los primeros whiskies americanos tenían un color claro porque no permanecían mucho tiempo en las barricas y porque las duelas estaban ligeramente tostadas y no quemadas.